la visibilidad y la profesionalización de las personas con discapacidad intelectual en el sector cultural.

Gracias, Fundación Setba, por promover iniciativas que derriban barreras y valoran el talento inclusivo. Y gracias a Lacrima Baccus por apoyar un proyecto que aúna arte, sostenibilidad e inclusión, permitiendo que «Amanecer» ilumine las nuevas botellas de vino rosado de AMIL.

Un reconocimiento que no solo premia un diseño, sino que también allana el camino hacia una sociedad más justa y diversa.